El género "noir" nunca se sirve sólo.

Todos los géneros de ficción a los que he dedicado artículos en este blog tienen una extensa presencia en juegos de rol, pero hoy me gustaría hablar del género noir, uno del que se podría afirmar razonablemente que carece de una gran representación, en el sentido directo: con excepción de algún que otro juego como Hardboiled, el aspecto noir suele ser el acompañamiento o segundo plato de juegos de terror, ciencia ficción o fantásticos, como Trail of Cthulhu, Mutant City Blues, City of Mist, Noirlandia, Technoir o Deadlands Noir.

No obstante, esto significa que todavía es integral para recrear el género de estos juegos, por lo que vamos a ver qué es lo que hace que el noir como es (aunque eso no quita que me encantaría despertarme mañana mismo en un mundo con muchos más juegos de rol noir sin adulterar).

Obviamente, el género noir no existiría sin las historias de detectives que se hicieron tan populares en el s.XIX. Estas historias representaban una evolución del género de fantasía y horror tal y como había existido hasta entonces, introduciendo investigadores que se enfrentaban a los "malos espíritus" con métodos pseudocientíficos --cuando no ocultistas-- cerrando así el círculo con lo que hemos visto antes en juegos de rol. ¿Pensabas que John Constantine o Harry Dresden eran personajes originales? Con toda seguridad fueron inspirados por personajes como Thomas Carnacki

Escritores escépticos como Arthur Conan Doyle, eliminarían los elementos fantásticos hasta convertir el género en un affair puramente científico, académico e intelectual. Pero cuando más tarde llegase a norteamérica la Gran Depresión de la década de 1930, el género se transformaría una vez más. Los detectives privados serían ahora héroes con una astucia callejera, sustituyendo las proezas deductivas por una sabiduría pesimista respecto a la naturaleza humana, que en una era tan oscura como aquella --plagada de corrupción moral-- supondría el arma definitiva en la lucha contra el crimen.

El género se convertiría así en patrimonio imperecedero de la cultura popular, y aún hoy en día sigue teniendo relevancia en sus interpretaciones modernas y futuristas (neo-noir y tech-noir, respectivamente), pero también, y como vimos antes, como acompañamiento de absolutamente cualquier otro género.

Además, periódicamente aparecerán historias noir con animales
antropomórficos, pero lo seguiremos considerando una idea jodidamente novedosa.

Tanto es así, que la obsesión de nuestros autores y obras de ficción contemporáneas por contarnos siempre historias sobre anti-héroes imperfectos, mundos de fantasía llenos de grises y moralejas que cuestionan la estabilidad social y hasta nuestra ética personal, tienen un antecesor fácilmente reconocible en el género noir.

Mientras que el western era un género dedicado a individuos justos llevando a cabo acciones drásticas para traer la ley y la civilización a la frontera, el noir supone la trágica secuela de esa misma historia: individuos falibles, haciendo el trabajo sucio de una civilización que ha fracasado y que se encuentra en decadencia. Como dijo el crítico de cine Mick LaSalle: "el noir es un género sobre hombres dañados."

Todas las técnicas narrativas y clichés del género están destinadas a allanar el terreno para contar esta historia de decadencia moral. El voiceover o narración en las películas, no sólo homenajea las raíces literarias del género, si no que sirve para que el espectador pueda seguir de cerca el rastro de cómo van evolucionando las dudas y los conflictos internos del héroe. La figura de la femme fatale, presenta la subversión del ideal romántico fundamental para el optimismo en que se apoyan el resto de historias. La acentuación del blanco y negro en la pantalla creaba una mayor sensación de peligro, y una atmósfera más opresiva, al tiempo que se hacía eco convenientemente de los temas centrales, igual que otras técnicas como el uso de planos inclinados o sesgados (también llamados "planos holandeses", pese a que venían importados del expresionismo alemán).

Salvando las especificidades del lenguaje cinematográfico, en los juegos de rol disponemos de todo lo necesario para una buena base de noir. ¿Héroes que operan al margen de la ley y que no se casan fácilmente con nadie? Check! ¿Secundarios traicioneros que les atraen al centro del peligro para luego dejarlos tirados? Check! ¿Sociedades corruptas e imperfectas? Check! El mayor obstáculo, no obstante, se encuentra en el hecho de que por defecto, los jugadores tienden a mantener a su personaje firme e inflexible en sus convicciones hasta el final de la historia (ya se presenten estas convicciones en la forma de un "paladín incorruptible" o un "asesino en serie saqueador de cadáveres").

Un héroe noir no es necesariamente un héroe que va a terminar fracasando en su misión y uniéndose a las filas de los villanos, pero sí alguien que lo va a tener difícil para no ensuciarse las manos, si no las tiene ya.

¿Recordáis cuando Star Trek Discovery hizo que sus héroes cometiesen
un horrendo crimen de guerra, y lo trató como una audacia merecedora de vítores?

El truco de este tipo de historias, es incidir en el estatus de "outsider" del héroe: en ellas los detectives privados se pueden permitir tratar tanto con policías como con criminales, pero ninguno de ellos les toma en serio o está dispuesto a hacerles favores. Como sugiere el estereotipo de la femme fatale, hacer aliados en estos mundos de ficción es un pasatiempo de riesgo. Además, no olvidemos que en la época de la Gran Depresión, también se hacían muchas películas sobre los malos. El crimen se había romantizado, e incluso en un mundo de fantasía pasado por el filtro del noir, hasta el tabernero se verá obligado a traficar con drogas duras para salir adelante. 

En los juegos de rol, sin embargo, los dos sub-géneros que mejor se complementan con el estilo del noir son el cyberpunk y el lovecraftiano. Y las razones son evidentes, ¿no? El género cyberpunk presenta civilizaciones literalmente colapasadas, y héroes fuera de la ley, alienados, y con una humanidad cuestionable (literalmente: ¿o acaso sigues siendo humano, pasado cierto límite de implantes cibernéticos...?). En el caso de los juegos lovecraftianos, estas sociedades corruptas no lo son menos por ocultar su corrupción a la vista, si no que potencian aún más el elemento de paranoia y desconfianza. Los héroes en este caso son algo aún peor que outsiders, y es que son una anomalía risible cuando los comparamos con la escala absurda de sus adversarios.

¿Podemos hacer funcionar los elementos del género noir en un tipo de juego de rol diferente? Por ejemplo, ¿Dungeons & Dragons? Poniendo de parte de todos, por supuesto. Lo primero que haríamos, es buscar una excusa para que el grupo de aventureros abandone los caminos y las ruinas llenas de tesoros --donde rigen las leyes del western-- y trasladarlos a un escenario urbano --donde rigen las leyes del noir-- para que se ganen la vida como agentes independientes. 

Se han publicado incontables módulos y manuales dedicados a las aventuras urbanas o urbancrawling/citycrawling. La idea suele ser tratar estas ciudades como macro-dungeons con intrincadas ecologías, y por ello rara vez están gobernadas por la típica aristocracia confabulada de otras historias de corte medieval-fantástico, si no que encontramos a cábalas de poderosos lanzadores de conjuros o semi-dioses en constante guerra fría política. Lo cuál resulta apropiado, ya que de otro modo, el grupo de aventureros medio podría hacerse con el control de cualquier ciudad en una semana.

Para prevenir esto, es imprescindible una buena guardia de élite.

Tan importantes como los personajes y el escenario, son las acciones, las cosas que suceden en las historias noir.

Cuando el protagonista investiga un crímen en este tipo de historias, el "cómo" no es tan importante (como lo era en las historias de Sherlock Holmes, y otras historias similares de detectives), como el "por qué." Las tres motivaciones más comunes son dinero, desesperación y pasión, y el acto de investigar resulta fascinante no tanto por los métodos del criminal, si no por la exponencial falta de escrúpulos que vamos encontrando al seguir el rastro, así como también el reguero de otros cadáveres y daños colaterales que engendran la ambición más torpe de estos actos desesperados.

En cuanto a la acción, "acción", los tiroteos y las competiciones de puñetazos a vida o muerte suelen estar más ligados al subgénero hard boiled (la serie B del noir), y de hecho, las héroes del noir más purista tienden a pasar la mayor parte del tiempo persuadiendo, interrogando, confrontando, extorsionando, negociando y ganando tiempo cuando ellos mismos son puestos entre la espadad y la pared.

Si tienes ganas de saber más sobre la esencia del noir y sus distintas facetas, te dejo con esta lista ecléctica de clásicos modernos influenciados por el género (todos ellos buenos sitios para empezar), y si por otro lado, sientes más curiosidad sobre cómo moldear los distintos géneros de ficción, te dejo enlazado un artículo que escribí hace un tiempo sobre John G. Cawelti y su estudio de la transformación de los géneros de ficción. 

Este de hoy ha sido un artículo ligerito para terminar el mes. Ando tras la pista de nuevos temas sobre los que escribir artículos un poco más sesudos, así que acepto sugerencias de temas jugosos. Si te has quedado con hambre de más, y no puedes esperar a la semana que viene, es altamente probable que puedas verme aparecer próximamente por alguno de tus canales roleros favoritos de Youtube: estad al tanto en redes sociales.

Por lo demás... nos vemos el jueves próximo.

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